DIARIO SEXUAL DE UN VIAJERO -fotógrafo y escritor- que explora los secretos de la noche en venta.
Una odisea erótica en Asia: Filipinas, Tailandia, Camboya, Vietnam.
Viajes y porno explícito.
Incluye fotografías.
Antes de irse, le extendí un billete morado de quinientos baht (13€).
Khaek me dio las gracias educadamente dedicándome un respetuoso wai. (PROMISCUO, página 111)
sábado, 28 de julio de 2012
La chica que tanto me gustaba estaba ahora en mi cama cubierta sólo con una toalla. (PROMISCUO, página 251)
martes, 24 de julio de 2012
A three-holer girl?
Fujii me hizo una proposición que no pude rechazar.
Ya en el vestíbulo del hotel, el recepcionista nocturno me formuló una pregunta retórica:
-¿Dos chicas?
-Sí, hoy me siento algo mejor. (PROMISCUO, página 162)
viernes, 13 de abril de 2012
La pequeña Joy, con sus tatuajes y sus ojos de muñequita china, jugó un papel realmente importante durante mis primeros días en la ciudad.
"No puedo creerlo", dijo Jules. "Todas las chicas aquí parecen modelos."
(PROMISCUO, página 19)
lunes, 13 de febrero de 2012
Le pregunté la edad: "sip-paet [dieciocho]", repondió.
Mientras subíamos la escalera del hotel, no podía dejar de admirar a Nong. (PROMISCUO, página 126)
domingo, 5 de febrero de 2012
Supuse que los dos queríamos ir al grano, puesto que ambos teníamos intención de volver a salir esta noche. (PROMISCUO, página 96)
martes, 31 de enero de 2012
Esta noche me encontré a Lay fumando un cigarrillo en la cervecería donde trabaja.
Le hablé de mi mes en Camboya y de mi pérdida de interés por las chicas de Pattaya.
Había conocido en la playa a César, un expatriado español que decidió dejarlo todo, vender su casa en España y venirse a vivir a Asia [...]. La mano de obra en el sudesde asiático es baratísima y sus negocios on line le permitían vivir aquí a cuerpo de rey.
Bajamos por Walking Street, atravesamos la marabunta de bares y llegamos a la puerta del VooDoo.
- "¿A qué hora comienza el show?", pregunté a los porteros.
- "En diez minutos." (PROMISCUO, página 42)
Jules y Armin se fueron a jugar al billar y yo me introduje en uno de los lugares emblemáticos para quienes buscan jaleo de bargirls: Nana Entertainment Plaza. (PROMISCUO, página 17)